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miércoles, 17 de noviembre de 2010

El sobrevalorado Sentido Común

Sentido Común
El Sentido Común, además de ser un recurso utilizado diariamente, es una razón casi universal para justificar un hecho. ¿Cuantas veces no has escuchado la frase "es que es de sentido común"?. Incluso es usada de forma peyorativa cuando se le acusa a alguien de no tener "sentido común".

Pero como dice el título está sobrevalorado, porque ni es la panacea del razonamiento ni siempre tiene razón. Es más, incluso a veces se comenten errores muy peligrosos al usar el "sentido común".

Pero antes que nada veamos que queremos decir cuando hablamos de "sentido común".

Hay diversas definiciones sobre que es el "sentido común", pero en definitiva vienen a decir que es el conocimiento intuitivo (o creencias) que se han adquirido por la experiencia, que es compartido por una comunidad o grupo, que les sirve para percibir e interpretar la realidad y además son consideradas como obvias para los integrantes de la comunidad. Y esta última parte es la más importante, ya que el considerarlas obvias las hace común al resto de personas y les otorga la distinción de "veracidad".

Volviendo a lo que decía antes, a veces se comente errores al utilizar el sentido común a la ligera, unas veces son errores sin importancia y otras nos puede costar la vida.

Empecemos con ejemplos inocuos y luego incrementaremos el peligro.

Teniendo en cuenta que normalmente la mitad de los nacimientos son niños y la otra mitad niñas, si una pareja quiere tener 4 hijos, ¿cuantos niños y niñas es más probable que tengan?

Veamos, si la mitad de los nacimientos son niños y la otra niñas, entonces -por sentido común- lo más probable es que se tengan dos niños y dos niñas. Pero usando las matemáticas comprobamos que es más probable tener 3 niños de un sexo y 1 del otro sexo, que tener las parejitas. El desarrollo bien explicado de los cálculos para el que le interese lo puede encontrar aquí.

TermómetroOtro caso es cuando tratamos con la fiebre. Cuando alguien tiene fiebre, lo más usual es que tenga frío y a lo que se ha tendido siempre es a tapar y abrigar al enfermo, y como se solía decir que "sude la fiebre". Algo tan de sentido común de taparte cuando tienes frío, puede ser peligroso y como mínimo contraproducente en el caso de la fiebre. Lo aconsejable es no abrigarlo demasiado y en los casos extremos donde la fiebre puede llegar a matar al enfermo, incluso se sumerge en agua fría, todo lo contrario a lo que nos dicta el sentido común.

Actualmente cada vez son más las personas que están concienciadas sobre este tema, pero aún hay muchísima gente que hoy día se empeñan en abrigar al máximo al enfermo con fiebre . Y no intentes convencerla de lo contrario. Es difícil ir contra el sentido común. Aquí y aquí se recogen explicaciones y recomendaciones sobre la fiebre.

Por otro lado, hoy a nadie (espero) se le ocurre desangrarse si se encuentra enfermo, parece una locura. Pero hasta hace poco tiempo era de "sentido común" ir a que te sacaran una buena cantidad de sangre si te encontrabas mal. Llegó a ser tan popular que la aristocracia se hacía sangrías de forma periódica estuviesen enfermos o no.

Barbería SimboloEsta práctica -muy antigua- era justificada, ya que se creía que los males eran provocados por el desequilibrio de los cuatro humores que tenía el cuerpo (sangre, flema, bilis amarilla y bilis negra). Así que para equilibrar los humores, se sacaba la sangre "sobrante". Curioso cuando no tenían ni idea siquiera de la cantidad de sangre que sobraba.

Llegó un momento a ser función incluso de los barberos, los cuales anunciaban su nuevo trabajo colocando en el exterior de la barbería el conocido cilindro con rayas blancas, rojas y azules (vendas, sangre y venas), que ha llegado hasta nuestros días. Una explicación muy buena sobre las sangrías aquí.

Por último, un caso del uso del "sentido común" que sigue costándole la vida a mucha gente.

Quien no ha notado como se entra en calor en un día frío, bebiendo alguna bebida como vino, whisky, vodka...

El "sentido común" te dicta que si tienes frío no hay nada mejor que unas copas, para quitártelo. Y esto es un gran error.

Cuando hace frío los vasos sanguíneos que están más hacia el exterior de nuestra piel se contraen para llevar la sangre y el "calor" a los órganos internos que son vitales, de esta manera se protege el cuerpo del frío, lo que provoca que palidezcamos al retirarse la sangre de nuestra piel y se nos nota más fría.

VodkaPero las bebidas alcohólicas hacen que la sangre regrese a la piel donde tenemos nuestros sensores de temperatura, dándonos la falsa sensación de estar más calientes.

Esto ocurre porque el alcohol es un vasodilatador, y actúa en contra de lo que hace el cuerpo en caso de frío y obliga a la sangre a salir de los órganos vitales llevándola a la piel y haciendo que perdamos el calor más rápidamente aumentando el riesgo de hipotermia, es decir, nos congelamos antes pero tenemos la sensación de todo lo contrario.

Es asombroso, que aún teniendo estos datos sobre el funcionamiento del alcohol y el frío, esté muy arraigada la creencia errónea. Como se puede comprobar con una simple búsqueda por internet donde te puedes encontrar artículos como este.

Con todo esto no quiero decir que haya que dar de lado al Sentido Común, ni mucho menos, tan solo que hay que tener cuidado con lo que se da por sentado y parece obvio. Porque lo que parece de sentido común hoy, mañana -con más información- se puede quedar en una barbaridad.

El problema es que cuando algo lo dice el sentido común, es muy difícil de contradecir, porque ¿quien quiere aparecer ante los demás como un ignorante?

jueves, 16 de septiembre de 2010

¿Te gustaría poder recordar TODO lo que vieses y oyeses?

ojo mundo
La memoria es un recurso ineludible y engañoso.

Ineludible, porque debes constantemente recurrir a ella para absolutamente todo lo que haces durante el día a día; tenemos que recordar donde dejamos el coche, lo que le dijimos al cliente, los que nos comentó nuestra pareja, incluso su nombre y el de nuestros padres, que hicimos ayer, etc.

Y engañoso, porque se altera con cada evocación de un recuerdo, cuando más recordemos un suceso y más tiempo pase, es más probable que se aleje cada vez más del recuerdo original y sea adornado con nuevas aportaciones.

¿No te has fijado, que cuando tú y otras personas sois testigos de un hecho y una de esas personas le cuenta lo ocurrido a otra que no estaba presente, la historia que cuenta es ligeramente (en el mejor de los casos) distinta a lo que tú recuerdas?

En la entrada "Experiencias, Recuerdos, Memoria... ¿que me hace ser como soy?" ya explicaba como no nos podemos fiar de nuestra memoria.

Pero, si tuviésemos un dispositivo que grabara absolutamente todo lo que vemos y oímos durante todo el día y luego pudieses de una manera fácil, recuperar un fragmento en concreto de nuestra experiencia, ¿como afectaría eso a nuestra vida?.

Imagina poder revivir exactamente lo que ocurrió hace 8 años, 23 día, 11 horas, 2 minutos y poder mostrárselo a otra persona. Algo parecido a lo que ocurría con los implantes que se usaban en la película "La memoria de los muertos", aunque en esta, solo se podía acceder a los recuerdos unas vez muerta la persona.

Las ventajas son enormes, pero los inconveniente, pueden que sean mayores.

Sin IntimidadComo inconveniente tenemos, por ejemplo, la posibilidad de la vulneración del sistema/dispositivo y exponiendo, por consiguiente, tu intimidad al intruso, dejando en manos de un extraño todo lo que has mirado y escuchado en tu vida. Por mucha seguridad que se ponga, todo sistema informático tarde o temprano queda al descubierto. Por otro lado, no es necesario un "ataque", ya que hay que tener en cuenta que mediante una orden judicial se abren "todas las puertas". Que está bien cuando la justicia es justa, puesto que harían que los juicios fuesen muy rápidos, porque habría la posibilidad de que viesen en primera persona tanto el juez, como el jurado y los abogados, lo que hizo el presunto culpable de un delito. Pero cuando la justicia no es justa (como desgraciadamente sucede muchas veces) quedas desnudo ante todo el mundo.

Lo de un dispositivo de estas características no es algo de fantasía, Microsoft está interesado en un sistema, no exactamente igual, pero sí uno que permita almacenar lo máximo posible de todo lo que haces a lo largo de tu vida. El proyecto se llama MyLifeBits que es un proyecto de software que pretende construir una base de datos multimedia que pueda dar cabida a todas las vivencias que experimentemos a lo largo de nuestra vida. Una descripción del proyecto en español aquí. Si a esto le incorporamos una cámara subjetiva grabando -audio y vídeo- las 24 horas del día, en vez de una foto cada minuto, tenemos toda nuestra vida al alcance de cualquiera.

Obviamente esto requeriría mucha capacidad de almacenamiento y podría decirse que por ahí pierde agua, pero teniendo en cuenta que no hace mucho, investigadores de California han descubierto cristales que son capaces de almacenar entre mil y un millón de veces más información que las memorias digitales actuales, parece que este punto quedaría cubierto. Es decir, que posiblemente dentro de nada mediremos las memorias en Exabytes. Teniendo en cuenta que 1 Exabyte son 1.073.741.824 Gigabytes, estamos hablando de capacidades de almacenamiento enormes.

Pensándolo bien, el uso de un dispositivo de este tipo cambiaría la sociedad drásticamente.

Por poner unos ejemplos; estás en un examen de historia, puedes rebobinar tu memoria y llegar al punto donde leías los apuntes y transcribirlo todo exactamente, por lo que los exámenes deberían cambiar su filosofía de memorizar a la de razonar. Puedes revivir una situación que te haya sido agradable (un encuentro sexual) todas las veces que quieras. Puedes volver a ver y oír a personas que por la razón que sea no están ya, y no tener solo aquel momento en concreto en el que lo grabaste con tu vídeo cámara. Y que me dices de la cantidad de discusiones de pareja del tipo "tu me dijiste y yo te dije" que acabarían directamente. Hay más pero no quiero ponerme pesado.

Drogadicto del pasadoPero y de los inconvenientes, ¿qué?. Hay muchos, aunque solo pondré un par de ellos. Teniendo en cuenta la debilidad humana, para "engancharse" a cualquier cosa, seguramente surgirían los “drogadictos del pasado, aquellas personas que no estando satisfechas con su situación actual se dedicasen continuamente a revivir una y otra vez una época feliz de su pasado, y no avanzando en su vida.

Por otro lado, queda al descubierto toda nuestra intimidad, cualquier cosa que hagamos a solas o no, queda registrado pudiendo caer en otras manos. Esto que parece un inconveniente (lo de desnudar nuestra intimidad), últimamente parece que nos estamos acostumbrando a desnudarnos cada vez más en público, como podemos comprobar en las declaraciones que te puedes encontrar en Facebook, Tuenti, Fotolog o sin ir más lejos en los programas de TV donde se habla de la vida intima delante de millones de personas.

Claro está que puedes elegir no usarlo, pero.... como casi todo en esta vida, las elecciones de los demás afectan a tu vida. Si estás rodeado de personas que sí lo usan, incluso tu pareja, ¿no estarías indirectamente usándolo?. Como no te vayas a una isla desierta, no puedes escapar a la corriente de la sociedad y a sus avances tecnológicos. ¿Cuantas personas que conoces, en su día dijeron que no querían saber nada de los móviles o de las tarjetas de crédito o de los ordenadores, y hoy lo están usando?

Llegue a existir este tipo de aparato o no, lo que está claro es que en esta sociedad de la información, se tiende cada vez más a eliminar las barreras de comunicación y a que se comparta cada detalle de tu vida, por insignificante que sea. ¡Y para muestra tenemos Twitter!

domingo, 30 de mayo de 2010

Suicida Inmortal

Revolver
Esta es la historia de un un hombre cansado de la vida, con unos problemas que cree irresoluble y que ha tomado una decisión que no admite vuelta atrás, la de suicidarse. Sabe que su compañero de piso esconde una pistola en algún lado, la busca, la encuentra y la nota algo extraña, pero no le echa cuenta.

Lo que no sabe, es que ese arma es muy peculiar, ya que está regida por la leyes de la física cuántica. Su compañero de piso, físico, la ha modificado de forma que cuando se aprieta el gatillo solo dispara si una partícula subatómica que tiene en su interior, está girando en un determinado sentido. Para este arma ha decidido que si gira hacia la izquierda, la siniestra, entonces dispara.

Debido a las leyes de la física cuántica hay un 50% de posibilidades de que esté girando en un sentido u otro, es decir, cuando se aprieta el gatillo, puede disparar o no.

Nuestro suicida se prepara y aprieta el gatillo. Pero no se dispara. Bueno, ha tenido suerte... o no, según a quien preguntes. Toma aliento, está decidido y lo vuelve a repetir, aprieta el gatillo y nada. Extrañado, vuelve a intentarlo, ya un poco más por curiosidad, pero sigue sin disparar.

Entonces supone que no funciona, apunta hacia otro lado y aprieta el gatillo, y esta vez dispara. No puede creer la mala suerte que tiene. Se vuelve a apuntar hacia la cabeza, se dispone a apretar el gatillo, pero esta vez aprieta una y otra vez, sin parar una docena de veces. Y nada. Apunta hacia otro lado y curiosamente solo dispara al tercer intento. Pero al fin y al cabo ha disparado, ha conseguido dispararla dos veces al menos. Así que no ceja en su intento y continua apretando el gatillo una y otra vez, cada vez más desesperado y sin conseguir suicidarse.

Revolver infinitoLo dejamos ahí, intentándolo una y otra vez, y vamos a casa de su vecino y amigo, que estaba al corriente de su estado de animo. Se encuentra leyendo tranquilamente, cuando de repente escucha un disparo y lógicamente se imagina lo peor. Así que sale corriendo y con la copia de la llave que le había dejado, entra en casa de nuestro suicida. Y allí se lo encuentra.... muerto, con un disparo en la cabeza.

¿Pero como puede ser? Si ha realizado dos disparos y entre uno y otro se ha llevado un buen rato intentando pegarse uno. ¿Como puede ser que el amigo, solo haya escuchado un disparo e inmediatamente lo haya encontrado muerto?

Esto no cuadraría en un novela de detectives. Inmediatamente se ve que esto haría aguas por todos lados, ya que no tiene lógica. ¿o si la tiene?. Todo depende de en que mundo nos movamos, o mejor dicho en que realidad nos movamos.

Y es que nos estamos moviéndonos con la física cuántica, la cual es más que curiosa y tiene unos efectos de lo más extraño. Lo que nuestro suicida amigo, intentaba con ese peculiar arma, es un suicidio cuántico. Y no ha podido elegir peor arma, ya que -para él- jamas conseguirá matarse, aunque para los demás sí lo consiga. ¿piensas que otra vez estoy diciendo cosas sin sentido?. Lo explico.

El hecho de que el arma solo dispare si la partícula subatómica, esta girando en un sentido en concreto, hace que tengamos dos posibilidades; dispara si o no.

Cuando aprieta el gatillo la realidad, el universo, se divide para dar cabida a las dos posibilidades. En el primero se pega un tiro, muere y ya no hay más posibilidades. En otro no se dispara y tiene la posibilidad de volverlo a intentar. Así que cuando lo intenta vuelve a dividirse el universo en dos y el proceso se repite infinitamente.

Desde el punto de vista del suicida, cuando muere se acabó, no puede seguir siendo consciente de nada, punto muerto, nunca mejor dicho. Pero para la versión en la que no se dispara, sigue siendo consciente y comprueba que no se ha disparado, al volver a apretar el gatillo, se vuelve a repetir todo otra vez, todas las veces que lo haga. Por lo que a sus ojos, que es la versión que siempre vive, nunca consigue dispararse.

Pero si acudimos a un observador externo, este estará en los dos universos y puede verlo en uno muerto y en otro vivo. Así que en este caso, el amigo que llegó, está en una de las versiones del universo donde la pistola sí había disparado matándolo.

MultiversoTodo esto no es una loca idea mía, ¡que más quisiera!. Esto es una puesta en escena de un experimento imaginario propuestos por los científicos Hans Moravec (1987) y Bruno Marchal (1988), y desarrollado por Max Tegmark en 1998. Para distinguir entre la interpretación de Copenhague (en donde al final el suicida consigue su objetivo, matarse) y la teoría de los universos múltiples, que tiene como resultado lo anteriormente contado, con nuestro suicida inmortal intentándolo una y otra vez.

El tema también curioso, es que si esto se pudiese llevar a la práctica y tuviésemos además a un voluntario dispuesto a pegarse el tiro (!), podría obviamente, pasar dos cosas: Una, se pega el tiro y vemos como muere. Por lo que no sacamos nada en claro. Y dos, lo intenta una y otra vez, y cuando se cansa de apretar el gatillo y aún sigue vivo, podría pensar que ha tenido una suerte enorme y nunca ha girado la partícula subatómica hacia la siniestra. Por lo que nos quedamos como al principio.

Pero aún así, no deja de ser un ejercicio mental de lo más interesante, si no, prueba a imaginártelo... y si no quieres imaginarlo, puedes leer una novela corta, muy buena, de Edgan Gred, "El asesino infinito", que gira sobre este tema. Que después de haber leído todo lo anterior, se entenderá mucho mejor.

sábado, 27 de febrero de 2010

¿Que puedo tocar?

La Naturaleza en nuestras manosEl tacto, después de la vista, es de los sentidos que más usamos. Gracias a él, obtenemos el placer de una caricia y el dolor de un pinchazo. Que agradable es tocar algo esponjoso y suave y cuan desagradable es coger algo viscoso.

Nos gusta tocar, lo tocamos todo, no nos vasta con ver algo, hasta que no lo hemos tocado no estamos satisfecho. El tacto es muy importante en nuestra relación sentimental, el roce, la caricia, el beso y el sexo, máximo exponente del placer mediante el tacto. Te imaginas por un momento, no poder sentir ninguna sensación cuando tocas algo, imagina el sexo sin sentir el contacto, ¿en que quedaría?.

Estamos constantemente tocando cosas, todo lo que nos rodea es susceptible de ser tocado. Pero, ¿realmente tocamos algo?, es decir, cuando toco la pared, ¿realmente mi carne, la materia de la que estoy hecho toca la fría y dura pared?. Puede parecer una pregunta tonta, pero estas seguro de la respuesta.

Si hacemos un zoom a la zona de contacto de nuestra mano con la pared, y si ese zoom lo ampliamos, no al nivel microscópico sino al subatómico, veremos que se está produciendo una situación muy curiosa, y es que los átomos que componen nuestra mano están repeliendo a los átomos que componen la pared sin llegar a tocarse. A ese nivel actúa la fuerza nuclear débil.

De una forma gráfica es como si tenemos dos imanes sobre una mesa. Uno lo tenemos suelto y el otro lo acercamos al primero, pero acercándolo por el mismo polo, como dos polos iguales se repelen, el imán suelto se moverá alejándose del que acercamos, es como si lo empujásemos, si esta escena la vemos desde digamos 10 metros de distancias, podríamos pensar que están empujando un imán con el otro tocándolo, como si lo empujásemos con un dedo.

Pues esto es lo que sucede continuamente con todo lo que tocamos, a nivel subatómico, jamas llegamos a tocar otra cosa. Solo sentimos esas fuerzas que se producen.

El contacto físico es otra ilusión de nuestra mente.

sábado, 13 de febrero de 2010

Ecos del pasado.

Que tiempo...Como un hecho normal, pensamos que todo lo que nos rodea está ahora mismo ahí. Que el presente es lo más real, que el pasado ya no está y que el futuro será lo que tenga que venir.

¿Pero realmente el pasado ya no está?, o dicho de otra forma, ¿el pasado ya no puedo vivirlo?

Pues parece que lo que vivimos día a día, lo que percibimos a nuestro al rededor, siempre es el pasado. Un ejemplo concreto y muy explicativo es el siguiente.

Cuando miramos al Sol, vemos el Sol donde estaba hace 8 minutos, es decir, cuando contemplamos el ocaso hay 8 minutos los cuales el Sol que está en el horizonte realmente ya no está allí. Esos 8 minutos, es el tiempo que tarda la luz, su imagen, en llegar hasta nosotros y en ese tiempo se ha desplazado con respecto a nosotros, así que si trazamos una linea recta de la imagen que vemos del Sol hasta nosotros, el extremo de esa linea recta no estaría a puntando directamente al Sol.

Otro ejemplo, es cuando miramos al cielo, ya vemos el cielo de hace miles de años. Además, no de hace un número igual de años, sino más bien una mezcla de todas las épocas. Hay que tener en cuenta que la luz de la estreña más cercana tarda más de 4 años en llegar hasta nosotros y ese tiempo se ha desplazado muchísimo, y eso la más cercana, a partir de ahí, miles de años.

De estos dos ejemplos, se puede decir que son dos casos puntuales, pero nada más lejos de la "realidad". Todo lo que percibimos por nuestro sentidos tardan un tiempo en procesarse y llegar a nuestro cerebro para que seamos consiente de lo que ocurre a nuestro alrededor. Lo que se transforma en una percepción de lo que ocurría a nuestro alrededor, hace un determinado tiempo en el pasado. Y esto es válido para cualquier evento (de momento que se sepa nada se transmite instantáneamente).

Un ejemplo gráfico de este desfase de tiempo debido al tiempo de transmisión y procesado de la información, podemos verlo cuando en dos televisores vemos al mismo tiempo el mismo canal, y en uno de los televisores estamos usando el TDT, (también se puede comprobar con tu televisor puesto en la misma cadena que la del vecino si escucháis su televisor, nada raro teniendo en cuenta las paredes de los pisos).

Si haces este experimento, observarás que en la televisión que tiene TDT, se muestran las imágenes con bastantes segundos de retraso con respecto al que no usa el TDT, y esto es debido al procesamiento extra que tiene la señal digital. Para hacerlo más gráfico, si lo que estamos viendo es una transmisión de un partido de fútbol, si no usamos el TDT, seremos testigo de un gol con bastante más antelación que nuestro vecino que usa el TDT. Para cuando él lo celebre, para nosotros ya será agua pasada.

TormentaEl sonido de una tormenta es el más claro exponente del desfase de tiempo. Cuando se produce un rayo, la luz y el sonido se generan prácticamente en el mismo instante, sin embargo a medida que se aleja la tormenta de nosotros, vemos primero el rayo y bastante después escuchamos el sonido del trueno, dos hechos que en un principio deben ir juntos, los vivimos como hechos separados en el tiempo.

El próximo día que estés en una tormenta, piensa cuando escuches los truenos, que estarás siendo testigo de los ecos del pasado.

sábado, 6 de febrero de 2010

3 formas de engañar a nuestro cuerpo.

El hombre de Vitruvio, Leonardo da Vinci, 1487
1 Presionar con los dedos los ojos ligeramente y empezaremos a ver pequeñas lucecitas.

Causa: Los sensores visuales de nuestros ojos no saben como informar del estímulo presión, por lo que informa con estímulos visuales.


2 Si se golpea el oído, durante un tiempo se escuchará un pitido.

Causa: Los sensores auditivos han sido sobre excitados y la única forma que tiene de informar es con sonido.

3 Después de comer un caramelo de menta, tanto el aire que se respira como el agua que se beba, se sentirá muy fría.

Causa: La menta está estimulando -debido a su estructura molecular- a los receptores del frío de la boca y estos no tiene otra forma de responder a esta excitación, sino enviando la información de frío.


Resultado en conjunto: que vemos lo que no hay, que oímos lo que no hay y sentimos lo que no hay.

¿El color magenta no existe?

Magenta
El mundo que nos rodea entra por nuestros ojos, y aceptamos que lo que vemos es lo que hay. ¿Pero que pasa si lo que entra "realmente no existe"?.


Los colores tienen su representación física o su descripción con la longitud de onda de la luz. Todos los colores están en su sitio:


Espectro de luz
Pero que pasa si vemos un color que no tiene representación de longitud de onda. En otras palabras, en el espectro visible por el hombre ¿donde está el magenta? "No existe", pero ¡lo vemos! ¿que pasa?

Pues lo que pasa, es que el cerebro funciona de la siguiente forma. Cuando la luz llega a la retina esta distingue la longitud de onda que compone esa luz y el cerebro interpreta esa longitud de onda como un color. Por lo que para empezar los colores solo están en el cerebro.

Tenemos que tener en cuenta que todo color tiene su complementario, es decir su color opuesto, bueno, todos menos el verde. Estamos hablando del opuesto para nuestro ojos, de forma que si hacemos un circulo con los colores mostrados en el gráfico de arriba, el opuesto es el que queda enfrente a cada color tal como lo distingue el ojo.


Cuando llega más de una longitud de onda, el cerebro suma las longitudes de ondas. Así, si recibimos luz roja y luz verde al mismo tiempo, al sumarlas el cerebro nos da el amarillo, que es justamente el color que está en el centro de ambos (gráfico más arriba) y tiene su propia longitud de onda.

Pero cuando llevamos más allá el experimento y recibimos la longitud de onda del violeta y del rojo a la vez, los cuales están en los límites de la luz visible, el cerebro al sumarlas puede hacer dos cosas, u obtiene el verde que es el que está a mitad de camino por un lado del anillo de colores mostrado arriba, lo cual no tiene mucho sentido, o se inventa un color para rellenar el hueco que queda. Y esto último es lo que que hace el cerebro, inventarse el magenta.

El color solo depende del cerebro, es solo una experiencia de la mente.

Fuente: http://www.biotele.com/magenta.html

sábado, 16 de enero de 2010

La realidad que nos rodea la percibimos en gran medida por nuestro ojos. Pero, ¿podemos ver la infinidad que nos rodea?

Escalera interior de la Catedral de Salamanca
Se supone que las imágenes que vemos del mundo son infinitas, es decir, si cojo solo el marco de un cuadro y miro a través de él, ¿veré un infinito número de imágenes?. ¿Tendría un infinito número de cuadros?

A priori parece que sí. Podemos tener un cuadro de una montaña, de una flor, de un coche, etc.

Bueno pues según el siguiente razonamiento esto es falso, el número de imágenes es finito, y a partir de un cierto momento tendremos ¡imágenes repetidas! ¿Que como puede ser esto?, pues empezaré explicándolo con un ejemplo simple y luego lo aplicaré a este caso.

Supongamos que en vez de mirar por el marco de un cuadro, el mundo lo percibimos a través de un monitor de ordenador, el cual muestra las imágenes de una cámara digital de vídeo. Es decir, tenemos una cámara sujeta a la cabeza y unas gafas que tienen un monitor en donde vemos el mundo a través de la “percepción” de la cámara.

Si el monitor muestra como en todo ordenador los colores en sus componentes RGB con 256 posibilidades por cada componente, tenemos que cada píxel puede tomar 256*256*256=16.777.216 colores distintos si el monitor tuviese 4 pixels podríamos ver 16.777.216^4=79.228.162.514.264.337.593.543.950.336 imágenes distintas.

Ya se que es una cifra enorme, pero... a partir de este número se repiten las imágenes. Supongo que ya sabes por donde voy, si el monitor es de 1024*768 pixels, tendremos que el número de imágenes que podemos ver es de 16.777.216^(1024*768) imágenes distintas, que efectivamente es una cifra super-mega-astronómica, pero lo importante es que a partir de ese número, ¡¡las imágenes se repiten!!

Es decir, que enfoquemos lo que enfoquemos, después de haber recibido 16.777.216^(1024*768) imágenes distintas, estaremos viendo imágenes repetidas. ¡El mundo infinito lo percibiríamos finito!

Y si esto lo pasamos a nuestros propios ojos, es lo mismo. Nosotros recibimos las imágenes por estímulos en nuestros ojos, y llegando a la escala más pequeña, tenemos un umbral a partir del cual se diferencia una imagen de otra, un quantum por el que un ‘pixel’ es diferente de otro, tenemos un máximo y un mínimo para percibir las longitudes de ondas y la luz la componen fotones que se agrupan en paquetes. Es decir que al igual que en el monitor hay un número de imágenes a partir de la cual es otra vez lo mismo (sí es astronómico, pero por muy grande que sea ¿que es comparado con el infinito?).

Además curiosamente, yendo al primer ejemplo del monitor de 4 pixels, este es capaz de mostrar más de 1.300 millones de imágenes distintas que nosotros identificaremos como iguales, ya que el ojo humano 'solo' puede distinguir 10 millones de colores y como vimos un pixel en un monitor puede mostrar más de 16 millones de colores, de los cuales más de 6 millones son para nosotros iguales.

Es decir, a ‘primera vista’, parece que con estos ojos veremos una infinidad de imágenes y por lo descrito anteriormente 'vemos' que no es así.

Vivimos rodeados de un universo de imágenes infinitas de las que vemos un número finito y luego... a repetir.