sábado, 17 de abril de 2010

Experiencias, Recuerdos, Memoria... ¿que me hace ser como soy?

Elecciones
La vida se basa en elecciones, y cada opción que escogemos se basa en nuestras experiencias y estas a su vez se nutren de nuestros recuerdos. Por muy insignificantes o muy importantes que sean esas elecciones, siempre se basan en ultima instancia en nuestra memoria.

Hay que tener en cuenta que reaccionamos en las diferentes situaciones de la vida cotidiana, de acuerdo a nuestra experiencia anterior en el mismo terreno o sobre el terreno más parecido.

Por ejemplo, cuando vamos a un restaurante la elección del menú se escoge básicamente por nuestros recuerdos. Por muy nuevos que sean los platos, a la hora de elegirlos tenemos en cuenta para aceptarlos o rechazarlos, los alimentos que los componen, los cuales sabemos que nos gustan más o menos porque recordamos que hemos probados esos mismo u otra combinación parecida. Podría decirse que nacemos con una predisposición para que nos gusten ciertas combinaciones de sabores pero, no sabemos cual es la combinación hasta que la hemos probado y luego eso queda registrado para posteriores consultas.

Este ejemplo se puede extrapolar a cualquier elección de nuestra vida, siempre que podamos buscaremos en nuestra memoria un caso lo más parecido posible al que tenemos ahora y en base a eso actuamos.

Somos el conjunto de nuestras experiencias. A medida que el tiempo pasa, cambiamos. No somos la misma persona de hace 5 años, ni siquiera la misma de la semana pasada. El cúmulo de experiencias, del día a día, nos van modelando poco a poco, y algunas veces muy rápido (una situación traumática te cambia en un momento). Y la experiencia no existe, si luego no podemos recordarla.

Avion hacia el horizontePor ejemplo, la primera vez que vas a tomar un vuelo a otro país, andas perdido, no sabes donde tienes que acudir, que hacer, etc. La segunda vez, ya tienes experiencia (recuerdos) y sabes a donde dirigirte y como actuar. Fíjate lo que la experiencia -el recuerdo, la memoria- puede hacer con tu aptitud, que es suficiente que pierdan tu maleta una vez, para que la próxima, lleves una bolsa de mano con lo más imprescindible, cuando antes de eso, posiblemente hayas facturado todo para ir más cómodo y no cargar con nada. O que te hayan robado una maleta en un descuido, no volverás a ser tan distraído con tus pertenencias. Puedes poner el ejemplo que quieras, piensa cuantas cosas te han pasado para que luego actúes de otra manera ante la misma situación, incluido la forma de tratar a familiares y amigos después de una mala o buena experiencia.

Por lo que queda claro que nuestra memoria juega un papel fundamental en nuestra forma de actuar. Al fin y al cabo lo único que tenemos son recuerdos.

CerebroEl problema está en que no nos podemos fiar de nuestros recuerdos. La evocación de un recuerdo, por su propia forma, tiende a modificarlo. Es decir, cada vez que recordamos algo, a la vez que lo reforzamos los estamos alterando. Cuando evocamos un recuerdo no podemos evitar interpretarlo con los conocimientos que tenemos en este momento. Así, el echo recordado se altera un poco ajustándose al yo actual y ayudando a crear un nuevo yo. La próxima vez que recordemos lo mismo, lo recuperaremos -para empezar- con la modificación anterior y volveremos a modificarlo un poco más, con el yo presente, que a su vez queda alterado con el recuerdo. Lo que provoca un proceso recursivo y auto alimentado.

El porcentaje de alteración puede ir desde cambiar un detalle básicamente insignificante a recrear un recuerdo 100% falso. Tenemos todo el espectro de modificaciones posibles.

La evocación de recuerdos falsos y asumidos como propios esta muy bien documentada en la psicología y curiosamente ha afectado mucho al mundo legal.

En este enlace hay un artículo sobre la ineficacia de los testigos oculares, que llegan a recordar cosas que nunca ocurrieron.

Aquí hay otro artículo muy interesante donde se habla de los recuerdos implantados, y de como se asumen como propios, recordando vivencias completamente falsas.

En la década de lo 80's hubo una ola de acusaciones de abusos infantiles que llevaron a la cárcel algunos padres, luego en los 90's algunas de estas sentencias fueron anuladas, porque se descubrió que los terapeutas que trataron y descubrieron estos abusos, fueron los que indujeron e implantaron esos falsos recuerdos, supuestamente de forma inconsciente, ya que por aquel entonces no se conocía la posibilidad de inducir recuerdos falsos guiando la evocación de los recuerdos del sujeto.

La persistencia de la memoria (Salvador Dali 1931)Esto lleva a plantearnos, hasta que punto te puedes fiar de tus propios recuerdos. Si eres y actúas según tus recuerdos y si no puedes asegurar al 100% que tus recuerdos son verdaderos, entonces; ¿quienes somos realmente?.

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